«Yo, el Tarot» no se presenta como un libro de instrucciones sobre cómo leer las cartas. Más bien, es una colección de poemas, reflexiones y fragmentos narrativos, cada uno dedicado a un Arcano Mayor. Jodorowsky toma los símbolos tradicionales –El Mago, La Emperatriz, La Torre, La Muerte, etc. – y los utiliza como catalizadores para generar un universo de ideas y emociones. Cada carta no se describe únicamente por su imagen, sino que se la presenta como un
y a las profundidades del alma. Jodorowsky argumenta que las cartas del Tarot no se interpretan de forma literal, sino que deben entenderse como símbolos que representan fuerzas y energías universales. Al meditar sobre las imágenes y los mensajes de las cartas, el lector puede desbloquear su potencial creativo, resolver problemas personales y alcanzar una mayor conciencia de sí mismo.
La metodología de Jodorowsky se centra en la observación y la intuición. El lector se anima a preguntarse cómo cada carta le afecta personalmente, a conectar la imagen con sus propias experiencias y emociones, y a buscar el significado que resuena en su interior. La obra no ofrece respuestas fáciles o soluciones preconcebidas, sino que invita al lector a embarcarse en un viaje de autodescubrimiento, donde el Tarot actúa como un espejo que refleja sus propias sombras y sus mayores deseos.
La clave de la lectura en «Yo, el Tarot» radica en el olvido de nosotros mismos. Jodorowsky insiste en que los Arcanos nos exigen un olvido de nuestra propia identidad y de nuestros prejuicios. Para poder interpretar correctamente las cartas, debemos dejar de lado nuestras expectativas y creencias y permitir que la imagen nos hable directamente al corazón. Es una invitación a la vulnerabilidad y al abandono, a abrirnos a la posibilidad de que haya fuerzas más grandes que nosotros que están trabajando en nuestro destino.
Opinión Crítica de Yo, el Tarot: Un Arte que Desafía al Lector
«Yo, el Tarot» es una obra ambiciosa y profundamente personal. Jodorowsky no escribe un libro de adivinación, sino un poema filosófico sobre el ser humano. La calidad de la escritura es notable, y su estilo evocador y a veces oscuro, logra capturar la esencia del misterio y el simbolismo del Tarot. Sin embargo, la obra puede resultar desconcertante o incluso perturbadora para algunos lectores, especialmente aquellos que esperan un enfoque más tradicional o lineal del sistema.
El principal valor de «Yo, el Tarot» reside en su capacidad para despertar la reflexión y el autoconocimiento. No es un libro que se lee de un tirón; es una obra que requiere tiempo, atención y una mente abierta. Si el lector está dispuesto a dejarse llevar por la corriente y a explorar sus propias emociones, la experiencia puede ser profundamente transformadora. Sin embargo, aquellos que buscan respuestas claras y definitorias pueden sentirse decepcionados.
considero que «Yo, el Tarot» es un libro valioso para aquellos que están interesados en el simbolismo, la filosofía y la psicología del inconsciente. No es un libro para principiantes, sino para aquellos que buscan un enfoque más profundo y personal del sistema del Tarot. Recomiendo la lectura a aquellos que buscan una herramienta para el autoconocimiento y la transformación personal, siempre con la mente abierta y dispuesta a confrontar sus propias sombras.
Para aquellos que se encuentran con dificultades para conectar con el estilo de Jodorowsky, se sugiere comenzar con la lectura de una carta al azar y meditar sobre su significado, en lugar de intentar entender toda la obra de una sola vez. La paciencia y la intuición son clave.


