“Moda: una Historia Desde el Siglo XVIII al Siglo XX” de Taschen, es un ambicioso proyecto que se centra en la exhaustiva exploración de la moda desde sus orígenes en el siglo XVIII hasta el final del siglo XX. El libro, meticulosamente organizado y presentado como una obra de arte en sí misma, se basa en gran medida en la vasta colección del Instituto de la Indumentaria de Kioto (KCI), fundado en 1978. Este instituto, con su enfoque sociológico, histórico y artístico, ha desempeñado un papel fundamental en la preservación y estudio de la indumentaria a lo largo de la historia, convirtiéndose en el tesoro inestimable sobre el que se construye la obra. El KCI ha sido crucial para el desarrollo de la obra.
El libro se divide en periodos históricos, presentando una selección cuidadosamente escogida de prendas de vestir, ropa interior, calzado y accesorios representativos de cada época. Desde los opulentos vestidos de la corte francesa del siglo XVIII, con sus ricos tejidos y adornos, pasando por las siluetas más estructuradas de la época victoriana, hasta las innovadoras líneas de la moda Art Déco y los cortes más relajados de la posguerra, el libro documenta de forma completa la evolución de los estilos. No solo presenta vestidos y trajes, sino también accesorios como sombreros, guantes, bolsos y joyería, demostrando cómo estos objetos complementaban y marcaban el estilo de cada persona. La organización visual en maniquíes hechos a medida permite al lector apreciar la belleza y complejidad de cada pieza, facilitando una comprensión más profunda de la artesanía y la innovación de cada era. La colección del KCI ofrece una visión muy concreta, mostrando lo que realmente vestía la gente, a diferencia de representaciones idealizadas.
La obra de Taschen, más allá de la simple presentación de imágenes, busca desmitificar la idea de que la moda es un fenómeno superficial y efímero. En lugar de centrarse únicamente en los “icónicos” vestidos de diseñador, el libro explora las raíces de la moda en las prácticas cotidianas, las necesidades funcionales y los significados culturales asociados a la ropa. El enfoque sociológico del KCI se refleja en la forma en que la obra analiza la influencia de factores como la cultura, la clase social, la personalidad e incluso la religión en la vestimenta. Por ejemplo, el libro examina cómo las diferencias en el estilo de vestir entre las clases altas y bajas en el siglo XVIII revelaban la desigualdad social, o cómo la influencia del Renacimiento y el Barroco se tradujo en formas y colores específicos en la ropa de la época.
El libro destaca la increíble capacidad de la moda para reflejar y, al mismo tiempo, influir en los cambios sociales. La invención del jersey en el siglo XIX, por ejemplo, transformó radicalmente la forma en que se vestía la gente, al ofrecer una nueva posibilidad de abrigo y estilo. La influencia del Art Nouveau y el Art Déco, con sus formas orgánicas y geométricas, se trasladó a la moda, creando siluetas y estampados innovadores. También se presta especial atención a cómo la guerra y los cambios económicos impactaron en la moda, desde la utilización de materiales reciclados en la posguerra hasta la aparición de nuevos tejidos y colores en la década de 1960. La cuidadosa selección de imágenes y el contexto histórico proporcionado permiten al lector comprender la relación intrincada entre la moda y el contexto social, entendiendo que la ropa es mucho más que un simple artículo de vestir; es un testimonio vivo de la historia y la cultura.
Opinión Crítica de Moda: una Historia Desde el Siglo Xviii al Siglo Xx
“Moda: una Historia Desde el Siglo XVIII al Siglo XX” de Taschen es, en su conjunto, una obra maestra. Su calidad gráfica es excepcional, las fotografías son impecables y la presentación en maniquíes hace que la experiencia visual sea realmente inmersiva. Sin embargo, más allá de la estética, lo que realmente distingue a este libro es su rigor histórico y su enfoque sociológico. A menudo, las obras sobre moda se centran en los diseñadores y sus creaciones, dejando de lado el contexto más amplio que las produjo. Este libro, gracias al KCI, es una valiosa excepción.
La principal fortaleza del libro radica en su capacidad para conectar la moda con la historia y la cultura. Al analizar la influencia de factores sociales, económicos y políticos en la vestimenta, el libro nos ofrece una comprensión más profunda de las relaciones entre la moda y la sociedad. Además, la organización por periodos históricos facilita la comprensión de la evolución de los estilos, permitiendo al lector trazar conexiones entre diferentes épocas. Sin embargo, se podría haber beneficiado de un mayor énfasis en el análisis de los procesos de producción de la ropa, es decir, el trabajo de los artesanos y costureros que hicieron posible la creación de las prendas que vemos en las fotografías.
En términos de recomendaciones, “Moda: una Historia Desde el Siglo XVIII al Siglo XX” es un libro imprescindible para cualquier persona interesada en la historia de la moda, el diseño, la historia del arte o la sociología. Es una inversión valiosa y, siempre que se le trate con cuidado, una obra que resistirá el paso del tiempo. Además, es una excelente herramienta para estudiantes de diseño y moda, ya que les proporciona una base sólida sobre la evolución de los estilos y la influencia de los factores sociales en la creación de la ropa. Recomendaría este libro a todos aquellos que buscan una comprensión más profunda de la moda y su papel en la historia de la humanidad.