El corazón de la historia radica en la audaz apuesta que Phileas Fogg, un caballero inglés de hábitos meticulosos y una personalidad reservada, le hace a los miembros de su club londinense. Fogg, conocido por su precisión y su apego a la rutina, declara con determinación que es capaz de dar la vuelta al mundo en un plazo de ochenta días. Esta apuesta, aparentemente descabellada, se convierte en el catalizador de una aventura épica que lo llevará a través de continentes y culturas, requiriendo de él una habilidad y una adaptabilidad que nunca antes había demostrado.
La clave del éxito de esta empresa está en la compañía que Fogg ha elegido: Jean Passepartout, un criado francés, leal, optimista y, a menudo, torpe. Passepartout aporta al viaje un sentido del humor y una disposición a afrontar los imprevistos, complementando la meticulosidad de Fogg. Juntos, forman una pareja improbable pero irresistible, que se embarca en una travesía llena de desafíos y sorpresas. El libro describe en detalle los diversos modos de transporte que utilizan en su viaje: barcos a vapor, trenes, elefantes, y hasta un camello, evidenciando la variedad de la tecnología y la exploración en el siglo XIX. La historia no es solo sobre el tiempo, sino sobre el lugar y las personas que Fogg conoce en su camino.
El viaje comienza en Londres, y desde ahí, Fogg y Passepartout se ven arrastrados por una serie de acontecimientos inesperados que ponen en peligro su objetivo. Se enfrentan a persecuciones de un detective, a peligrosos encuentros con bandidos, a complicaciones logísticas y a situaciones cómicas derivadas de las diferencias culturales y los hábitos de cada uno. A pesar de estos contratiempos, Fogg mantiene su determinación y, gracias a la inteligencia y la perseverancia de Passepartout, logra superar cada obstáculo. La trama está llena de suspense y misterio, lo que mantiene al lector en vilo hasta el final.
La narrativa de Jules Verne se construye en torno a una serie de encuentros casuales y situaciones cómicas que convierten el viaje de Fogg y Passepartout en una verdadera aventura. En París, por ejemplo, se ven envueltos en una persecución después de que se les acuse falsamente de robo. En Italia, se ven obligados a participar en una carrera de carruajes, y en Egipto, descubren secretos ancestrales y se enfrentan a peligros en las pirámides. Cada lugar que visitan ofrece nuevos desafíos y oportunidades, y a través de sus experiencias, Fogg y Passepartout aprenden sobre diferentes culturas, costumbres y formas de vida. Verne utiliza magistralmente el detalle para crear escenarios vívidos y realistas, transportando al lector a cada uno de esos lugares.
La personalidad de Fogg es fundamental para el desarrollo de la historia. Su disciplina, su inteligencia y su sentido del deber lo impulsan a seguir adelante, incluso cuando las cosas se ponen difíciles. A pesar de su formalidad, Fogg es un hombre de principios y de integridad, y siempre está dispuesto a ayudar a los demás. Passepartout, por su parte, es un personaje entrañable que aporta un toque de humor y de espontaneidad a la historia. Su ingenuidad y su optimismo contrastan con la seriedad de Fogg, creando un equilibrio perfecto entre los dos personajes. La relación entre Fogg y Passepartout es una de las mejores cualidades de la novela.
Además del desarrollo de los personajes, la novela está llena de ideas sobre la ciencia y la tecnología del siglo XIX. Verne explora temas como la navegación, la cartografía, la meteorología y la ingeniería, presentándolos de una manera accesible y atractiva para los lectores jóvenes. El libro no es solo una historia de aventuras, sino también una obra de divulgación científica. La forma en que Verne describe los diversos medios de transporte y los instrumentos que utiliza Fogg demuestra su profundo conocimiento de la ciencia y la ingeniería de la época.
Opinión Crítica de La Vuelta al Mundo 80 Dias (Ed. Especial 150 Aniversario):
La “Vuelta al Mundo en 80 Días” es, sin duda, una obra maestra de la literatura de aventuras. La historia de Jules Verne es un testimonio del poder de la imaginación, la perseverancia y el espíritu de exploración. La edición especial de Anaya Infantil y Juvenil es una adaptación perfecta para las nuevas generaciones, que permite a los jóvenes descubrir la magia de la historia a través de ilustraciones y una presentación cuidada. El libro no solo es una lectura entretenida, sino también una oportunidad para aprender sobre la historia, la geografía y la ciencia.
La historia sigue siendo relevante hoy en día porque explora temas universales como la amistad, la lealtad, la perseverancia y la búsqueda de la felicidad. La relación entre Fogg y Passepartout es una de las más entrañables de la literatura, y es un ejemplo de cómo la diversidad y las diferencias pueden complementarse y enriquecer nuestras vidas. La historia también nos recuerda la importancia de la exploración y el descubrimiento, y nos anima a salir de nuestra zona de confort y a buscar nuevas experiencias. El ritmo trepidante de la historia y la variedad de situaciones que enfrentan los personajes mantienen al lector enganchado hasta el final.
Sin embargo, la obra también tiene sus puntos débiles. La trama a veces puede parecer un poco inverosímil, y algunos de los encuentros y situaciones que enfrentan los personajes pueden parecer un poco forzados. No obstante, estos pequeños defectos no restan valor a la calidad de la historia, que sigue siendo un clásico de la literatura mundial. La edición de Anaya Infantil y Juvenil hace un trabajo excelente para hacer la historia más accesible para los jóvenes lectores. Recomendaría este libro a todos los niños y jóvenes que les guste la aventura y la exploración, y a cualquier persona que quiera sumergirse en la imaginación de Jules Verne. Es un libro que te transportará a otro mundo y te dejará una sensación de asombro y admiración.


