La obra se centra en la vida personal de Amelia Tiganus, que se desarrolla en un contexto marcado por la desigualdad de género y la falta de oportunidades para las mujeres en España. A través de una narrativa íntima y directa, Tiganus relata su propia experiencia como prostituta, revelando la realidad brutal y a menudo ignorada de quienes se ven obligados a trabajar en esta industria. No rehúye la descripción de las condiciones precarias, la violencia y la humillación que experimenta, pero más allá de su experiencia individual, la obra se convierte en una crítica feroz al sistema que la ha puesto en esa situación.
Tiganus describe la industria de la prostitución como una
, la abolicionismo y la lucha contra la violencia de género, así como a todos aquellos que estén dispuestos a cuestionar las normas sociales y a luchar por un mundo más justo e igualitario. Este libro es un instrumento de concienciación y, sobre todo, un recordatorio de la importancia de la solidaridad y la acción colectiva.