La historia de «La Caída de Gondolin» se sitúa en la época de la Primera Edad de la Tierra Media, un período de grandes conflictos y luchas entre las fuerzas del bien y del mal. Se centra en el destino de Gondolin, una ciudad legendaria construida por los Noldor en una bahía oculta de Cuiviénen, una tierra de elfos. Esta ciudad, conocida como la “Ciudad Dorada”, era un bastión de poder y sabiduría, protegida por la magia y la astucia de sus habitantes. Sin embargo, su existencia era un secreto que debía permanecer oculto, y la ciudad permaneció a salvo durante siglos, libre de las amenazas del mundo exterior.
La trama se inicia con la aparición de Tuor, un hombre de la raza de los Edain, primo de Túrin Turambar. Tuor es un hombre honesto y valeroso, pero también tiene una vida humilde. Un día, mientras realiza una peregrinación en la tierra de los elfos, es llamado por Ulmo, el Señor de las Aguas, que le revela la existencia de Gondolin y le encarga una misión crucial: proteger la ciudad y, si es posible, ayudar a sus habitantes. Ulmo, viendo la bondad del corazón de Tuor, le concede el don de la visión y la guía, conduciendo al hombre hacia la Ciudad Dorada. La misión de Tuor, en esencia, se convierte en la piedra angular de la historia, entrelazando su destino con el de Gondolin.
La búsqueda de Tuor lo lleva a través de paisajes peligrosos y encuentros con personajes enigmáticos, hasta que finalmente llega a Gondolin. Allí es recibido por Turgon, el rey de la ciudad, quien le explica la historia de Gondolin y el propósito de su visita. Tuor, impresionado por la belleza y el poder de la ciudad, se convierte en un miembro respetado de la corte de Turgon. En un acto de generosidad, Tuor se casa con Idril, la hija de Turgon, una hermosa y noble elfa, y juntos tienen un hijo llamado Eärendel, un niño de gran belleza y bondad, cuyo nombre significa «Don de Dios». La llegada de Eärendel simboliza la esperanza y la continuidad, representando la futura prosperidad de la ciudad.
Sin embargo, la felicidad de Gondolin es de corta duración. La presencia de Tuor y el conocimiento de la ubicación de la ciudad, no pasó desapercibida para Morgoth, el Señor de la Oscuridad, cuyo objetivo era destruir todas las formas de bondad y luz en la Tierra Media. A través de traición (la identidad del traidor no se revela completamente en esta narración, manteniendo un elemento de misterio), Morgoth descubre la ubicación de Gondolin, exponiendo la ciudad a un ataque devastador. Las defensas mágicas de Gondolin, aunque poderosas, resultan insuficientes para resistir el poder implacable de las fuerzas de Morgoth.
El ataque, descrito con vívida intensidad, se desarrolla en la oscuridad de la noche, con el sonido de los huestes de Morgoth llegando a la ciudad, y la desesperada defensa de sus habitantes. La batalla se convierte en un caos de acero y fuego, con la ciudad sufriendo perder muchos de sus residentes. A pesar del heroísmo y la valentía de los defensores de Gondolin, la ciudad es finalmente derrotada y cae en las manos del mal. La destrucción de Gondolin es un evento trágico y conmovedor, y un hito en la historia de la Tierra Media.
Opinión Crítica de La Caída de Gondolin
«La Caída de Gondolin» es una obra maestra de la narrativa épica, que demuestra la capacidad de Tolkien para construir mundos complejos y creíbles, y para crear personajes memorables que resuenan con el lector. La historia es una profundización en la lucha entre el bien y el mal, y explora temas universales como la traición, el coraje, el amor y el sacrificio. La narración es intensa y emotiva, y el lector se identifica con los personajes y se siente parte de la tragedia. El estilo de Tolkien es, como siempre, elegante y poético, y sus descripciones son impresionantes, pudiendo visualizar perfectamente la belleza de la ciudad de Gondolin y la horror de su destrucción.
A pesar de su trágico final, «La Caída de Gondolin» no es una historia de desesperación, sino más bien una celebración del coraje y la nobleza. La misión de Tuor y el amor entre Tuor e Idril, representan la fuerza del bien y la esperanza en un mundo dominado por el mal. El libro pone de manifiesto una mirada conmovedora de Tolkien sobre la inevitabilidad del cambio, la fragilidad de la felicidad y la importancia de luchar por lo que es justo. Recomendaría este libro a cualquier fan de la fantasía épica, y a todos aquellos que buscan una historia que les conmueva y les haga reflexionar sobre los grandes dilemas de la existencia. Es una pieza clave dentro de la mitología de Tolkien y una lectura obligada para cualquier amante de la fantasía.