El Moderno Sistema Mundial, Iii la Segunda Era de Gran Expansion de la Economia: Mundo Capitalista, 1730-1850

El Moderno Sistema Mundial, Iii la Segunda Era de Gran Expansion de la Economia: Mundo Capitalista, 1730-1850

por Immanuel Wallerstein

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Resumen de El Moderno Sistema Mundial, Iii la Segunda Era de Gran Expansion de la Economia: Mundo Capitalista, 1730-1850

El núcleo del argumento de Wallerstein es la construcción de la «economía-mundo», un sistema interrelacionado de centros y períferias, donde el centro (principalmente Europa occidental) genera riqueza que se extrae y consume en los períferias (América, Asia y África). Este sistema no es inherentemente bueno o malo; es un sistema que genera desigualdades y conflictos. El volumen III se enfoca en cómo se desarrollaron las tensiones dentro de esta economía-mundo durante la segunda era de expansión.

Wallerstein examina cómo eventos clave como la Revolución Industrial en Inglaterra fueron cruciales para este proceso. La Inglaterra victoriosa, con su nueva tecnología y su sistema de producción capitalista, se convirtió en el motor de la economía-mundo. Las fábricas, los barcos y la tecnología inglesa no solo transformaron la producción sino que también impactaron en la organización social y económica a nivel global. La demanda de materias primas y mercados consumidores impulsó la expansión del capitalismo en otras partes del mundo, a menudo a costa de las poblaciones locales. La expansión del colonialismo se vio, por lo tanto, como una expresión inherente a este sistema. La expansión de la agricultura en América, impulsada por la demanda de alimentos para las fábricas británicas, también contribuyó a esta dinámica.

La obra también analiza cómo la independencia de Estados Unidos (1776) y la Revolución Francesa (1789) se insertaron en este sistema. Si bien estos movimientos representaron un desafío al orden establecido, Wallerstein argumenta que, en última instancia, contribuyeron a la consolidación del capitalismo. La creación de Estados-nación y la expansión del comercio global aceleraron la expansión de la economía-mundo. De manera similar, la emancipación de los países en América Latina, aunque significó un paso importante hacia la libertad, también llevó a la inserción de estos países en el sistema capitalista mundial, con consecuencias a largo plazo para la desigualdad social y económica. La transformación de la sociedad española, a través de la desintegración de sus colonias, también se considera un componente esencial en la expansión del sistema.

Finalmente, la obra se centra en el papel de la lucha de clases en la configuración del sistema. Wallerstein argumenta que las tensiones entre la burguesía y el proletariado, que se habían desarrollado en Inglaterra, se extendieron por todo el mundo. La Revolución Industrial generó nuevas clases sociales y nuevas formas de organización política, y las estrategias de lucha de las diferentes clases sociales jugaron un papel crucial en la configuración del sistema capitalista global. El autor enfatiza que, a pesar de las diferencias, las clases sociales en todo el mundo compartían un destino común: la lucha por la supervivencia y el poder en un sistema inherentemente desigual.

Wallerstein sostiene que el siglo XIX fue un período de intensificación del sistema capitalista mundial, caracterizado por un aumento exponencial del comercio, la inversión y la circulación de capitales. Este período vio el desarrollo de nuevas formas de organización económica, como las compañías comerciales y las banqueros, y el surgimiento de nuevas potencias económicas, como Alemania y Estados Unidos. La obra se centra en cómo estos eventos se interrelacionaron para producir un cambio fundamental en la estructura global del capitalismo. La obra destaca la «crisis del Estado mercantilista» como un factor crucial, ya que la burguesía, ahora más poderosa económicamente, presionó por la adopción de políticas que favorecieran el comercio y la inversión, debilitando el papel del Estado en la economía.

El autor analiza en detalle cómo las guerras desempeñaron un papel importante en la expansión del capitalismo. Las guerras no solo proporcionaron a las potencias capitalistas nuevas oportunidades de comercio y conquista, sino que también destruyeron la infraestructura y la producción en los países que eran derrotados, lo que les obligaba a adoptar las nuevas formas de producción capitalista. La guerra de Opio (1841-1842), por ejemplo, es analizada como un ejemplo extremo de cómo las potencias capitalistas occidentales utilizaron la fuerza para imponer su modelo económico a China, un país que se resistía a la influencia del capitalismo. Además, la obra profundiza en las guerras de unificación en Italia y Alemania, mostrando cómo estas guerras, aunque impulsadas por aspiraciones nacionalistas, también fueron parte del proceso de expansión del capitalismo.

El libro también examina el papel de las ideas burguesas en la configuración del sistema. La difusión de ideas como el liberalismo económico, el nacionalismo y el darwinismo social ayudó a justificar la expansión del capitalismo y a legitimar la dominación occidental sobre los demás países. Estas ideas, transmitidas a través de la prensa, la educación y la cultura, contribuyeron a crear una nueva cosmovisión que favorecía la competencia, la innovación y la acumulación de capital. También es importante destacar la influencia de la ciencia y la tecnología en el desarrollo del capitalismo. La invención de nuevas máquinas, la mejora de los transportes y la difusión del conocimiento científico permitieron a las potencias capitalistas aumentar su productividad y su poder económico.

Más allá de los eventos políticos y económicos, Wallerstein presta atención a las consecuencias sociales de la expansión del capitalismo. La industrialización trajo consigo un aumento de la pobreza, la desigualdad y la miseria en muchos países. El crecimiento de las ciudades industriales y la migración de la población rural a las ciudades generaron nuevos problemas sociales, como el hacinamiento, la delincuencia y la enfermedad. Las condiciones de trabajo en las fábricas eran generalmente inhumanas, y los trabajadores, incluyendo mujeres y niños, eran sometidos a largas jornadas, bajos salarios y peligrosas condiciones de trabajo.

Opinión Crítica de El Moderno Sistema Mundial, III La Segunda Era de Gran Expansion de la Economia: Mundo Capitalista, 1730-1850

«El Moderno Sistema Mundial, III» es una obra monumental, un esfuerzo titánico por comprender las raíces de nuestro mundo contemporáneo. Wallerstein, sin duda, ha logrado crear un marco teórico poderoso y persuasivo, aunque suscita debate. La principal fortaleza de la obra reside en su enfoque sistémico, que nos obliga a ver la historia no como una serie de eventos aislados, sino como un proceso interrelacionado de expansión y contracción de fuerzas económicas y políticas a nivel global. Su concepto de la «economía-mundo» es una herramienta valiosa para analizar la historia, aunque algunos críticos argumentan que es excesivamente determinista y que ignora la agencia de los individuos y las naciones.

Sin embargo, una de las principales críticas a la obra es su tendencia a reducir la historia a la lógica del capitalismo. Si bien Wallerstein reconoce que el sistema capitalista no es inherentemente bueno o malo, a menudo parece darle un peso excesivo en la explicación de los eventos históricos. Esto puede llevar a una visión excesivamente pesimista y a una falta de reconocimiento de la diversidad de experiencias y culturas. Además, la obra puede ser percibida como excesivamente centrada en Europa, lo que podría llevar a una subrepresentación de otras regiones del mundo. No obstante, el rigor con el que Wallerstein presenta sus argumentos y la riqueza de detalles que aporta, hacen de esta obra un material indispensable para aquellos que buscan comprender la historia del capitalismo global.

En cuanto a las recomendaciones, la obra debería ser leída con un espíritu crítico. No se trata de aceptar ciegamente sus conclusiones, sino de utilizarla como punto de partida para la investigación y el debate. Sería valioso complementarla con otras perspectivas y teorías, y con estudios que se centren en las experiencias de las personas que vivieron en las diferentes regiones del mundo durante la segunda era de expansión. Además, es fundamental leer la obra con la conciencia de que la historia es compleja y que nunca se podrá comprender completamente. A pesar de sus limitaciones, «El Moderno Sistema Mundial, III» es una obra esencial para cualquiera que quiera comprender las raíces de nuestro mundo contemporáneo, y un logro intelectual digno de admiración. La obra de Wallerstein proporciona un marco conceptual que invita a una reflexión profunda sobre el rol del capitalismo en la configuración del mundo actual.

Más info de El Moderno Sistema Mundial, Iii la Segunda Era de Gran Expansion de la Economia: Mundo Capitalista, 1730-1850

Editorial: Siglo Xxi

Año de publicación: 2004

Cantidad de páginas: 511

Lugar de edición: México Df

ISBN: 9789682321573

Encuadernación: Tapa Blanda

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