“Morfología del Cuento” se presenta como un estudio meticuloso y exhaustivo sobre la estructura de los cuentos de hadas y, por extensión, de la narrativa fantástica. Vladimir Propp, basándose en un análisis comparativo de cientos de cuentos populares rusos, no busca ofrecer una interpretación temática o psicológica de estos relatos, sino identificar los
de su método, utilizando la análisis cuantitativo de la frecuencia con la que aparecen estas funciones en los diferentes cuentos, lo que ha generado un debate apasionado en el campo de la narratología. La obra sigue la segunda edición rusa, lo que permite al lector acceder a la investigación original de Propp, y se complementa con el estudio adicional titulado “Las transformaciones de los cuentos maravillosos”, que explora las variaciones y adaptaciones de la matriz narrativa en diferentes culturas.
La metodología de Propp se centra en el análisis funcional del relato. No se preocupa por la identidad de los personajes, ni por el significado simbólico de los elementos, sino por la secuencia de eventos que conforman la trama. Él considera que los personajes son meros portadores de funciones, y que la riqueza de la historia reside en la interacción de estas funciones, y no en la personalidad de los individuos que las ejecutan. Propp argumenta que la comprensión de esta “cadena de funciones” permite al narrador, y al lector, descifrar la estructura subyacente de cualquier relato, lo que facilita la creación de nuevas historias y la interpretación de las existentes.
El estudio “Las transformaciones de los cuentos maravillosos” se convierte en un complemento invaluable, mostrando cómo la matriz narrativa fundamental se adapta y se transforma en diferentes contextos culturales. Propp explica cómo, aunque la estructura básica permanece constante, la forma en que se manifiestan las funciones puede variar, incorporando elementos locales, interpretaciones religiosas, o incluso modificaciones en el rol de los personajes. Este análisis revela que, aunque existen “tipos de cuentos” que comparten una estructura común, la narrativa es inherentemente flexible y adaptable, lo que la convierte en un arte vivo y en constante evolución. La división de las funciones en «funciones principales» (que ocurren con frecuencia) y «funciones secundarias» (menos comunes), proporciona una herramienta para el análisis más preciso y detallado de cualquier texto narrativo.
Eleazar Meletinski, con su ensayo «El estudio estructural y tipológico del cuento», amplía la perspectiva de Propp al examinar el impacto y la relevancia de su trabajo en el ámbito literario internacional. Meletinski subraya que la metodología de Propp ha tenido un efecto trascendental en la narratología moderna, contribuyendo a la formación de una disciplina científica y rigurosa que se centra en el análisis de la forma narrativa. Él argumenta que el enfoque de Propp ha impulsado el desarrollo de nuevas herramientas y métodos para el estudio de la narración, y ha influenciado a numerosos investigadores y teóricos en todo el mundo.
Además, Meletinski destaca la importancia de la tipología en el análisis narrativo, explicando que los cuentos no solo pueden clasificarse en función de su estructura (es decir, sus funciones), sino también en función de sus tipos narrativos (por ejemplo, “cuento de aventuras”, “cuento de amor”, “cuento de fatiga”). El ensayo reafirma la idea de Propp como un pionero en el campo de la narratología y concluye con una reflexión sobre el futuro del estudio de la narración, prediciendo que la aplicación de métodos estructurales y tipológicos será fundamental para comprender la complejidad y la diversidad de las historias.
A pesar de las limitaciones mencionadas, “Morfología del Cuento” sigue siendo un libro inspirador y transformador. Propp nos muestra que la narración no es un acto aleatorio y desordenado, sino que está sujeta a leyes y reglas subyacentes. Al entender estas reglas, podemos ser más conscientes de cómo se construyen las historias, y podemos utilizar este conocimiento para crear nuestras propias historias, o para analizar y apreciar mejor las historias que ya existen. El libro nos invita a pensar de manera más crítica sobre el arte de contar historias, y nos ofrece herramientas para desentrañar los secretos de la narración.
Si bien es importante tener en cuenta las limitaciones de la metodología de Propp, no debemos dejar que esto nos desanime a leerlo. En verdad, su valor reside en su capacidad para despertar nuestra creatividad y para nos ayudar a ver la narración como un fenómeno sistemático y estudiable. “Morfología del Cuento” es un libro que se beneficia de ser revisitado con el tiempo, ya que la comprensión de la narración está siempre en evolución. es un libro que debe ser leído por cualquier persona que tenga interés en la literatura, la narrativa, o simplemente en el arte de contar historias.